Uno de los auxiliares de los Caballeros Maestrantes de Ronda fue Francisco Romero y Acevedo, nacido en Málaga y rondeño de adopción, que vivía junto a la famosa fuente barroca de "Los Ocho Caños", en el típico Barrio de Padre Jesús. Francisco, que ejercía su arriesgada profesión haciendo quites a sus señores antes de que los toros les hiriesen, pensó que aquellos espectáculos entre caballeros y toros, donde él exponía su vida sin más defensa que sus pies y una prenda de vestir en sus manos, tendrían una nueva versión si se realizaban sin caballos, toreando y matando a los toros sin necesidad de caballeros; él solo, sin caballeros, citaría a los toros y los mataría, a cambio de las monedas que el público presente quisiera darle. Probó el invento, fue aceptado por el pueblo de Ronda y se convirtió en el primer torero independiente. Con Francisco Romero comenzó en esta ciudad el actual toreo a pie, que, en constante evolución, ha llegado hasta nuestros días después de casi tres siglos. En su nueva actividad, el torero esperaba al toro cara a cara, quieto, usando una muletilla y matándolo cuerpo a cuerpo; su vestido también fue peculiar: calzón y coleto de ante, correón ceñido y mangas atacadas de terciopelo negro para resistir las cornadas (así lo cuenta el escritor madrileño Nicolás Fernández de Moratín).

Francisco Romero y Acevedo, fue el fundador de la primera dinastía de toreros rondeños. Casado en Ronda, tuvo un hijo llamado Juan de Dios que continuó con la profesión de su padre.

Juan de Dios Romero de los Santos, segundo toreador de la dinastía rondeña, asumió la nueva forma de dar muerte a los toros aprendida de su padre y agregó algunas innovaciones a la primitiva forma de torear. También organizó las cuadrillas de forma semejante a las que hoy conocemos, formando un conjunto de hombres que recorrían España mostrando sus habilidades con los toros. En el año 1.748 se casa en la Colegiata de Santa María de la Encarnación la Mayor, situada en la taurina plaza de la Duquesa de Parcet de Ronda, templo que fue romano, mezquita árabe y en la actualidad una iglesia católica con aires catedralicios. Fruto de su matrimonio fueron varios hijos, dedicándose a los toros cuatro de ellos: Pedro, José, Gaspar y Antonio, que continuaron la tradición familiar de torear y matar a los toros a pie. Juan Romero Murió en Ronda a la edad de 102 años.

José Romero, hijo de Juan, a la edad de 15 años, formó parte de la cuadrilla de su padre; posteriormente, junto a sus hermanos Antonio y Pedro, torea en Madrid entre los años 1.789 y 1.793. Tenía mal carácter y rompió la relación familiar, incorporándose a la cuadrilla de Pepe-Hillo, rival de Pedro, presenciando la muerte del torero sevillano en 1.801 por el toro "Barbudo", teniendo el rondeño que acabar con la fiera de dos estocadas y cobrando por ello 2.500 reales. José Bonaparte, en 1.801, quiere que José Romero toree en Madrid, pero el de Ronda se negó por motivos patrióticos.

Gaspar Romero Martínez (de nombre completo Juan Gaspar), nació en Ronda en 1756 (tercero de los hermanos de Pedro). Lo mató un toro en Salamanca, en presencia de su padre y de su hermano Pedro. El año de su trágica muerte lo sitúan algunos en 1803, aunque no está debidamente documentada; otros autores indican la fecha en ci año 1773 que parece incierta, pues en 1790, según Jose María de Cossio en el tomo 3 de su obra "Los Toros", torea en Madrid junto a sus hermanos. De la vida de Gaspar se conocen pocos datos, salvo que solía acompañar a su familia en la profesión de matar toros, teniendo el final que antes hemos contado. Podemos asegurar su muerte en Salamanca por el siguiente certificado dc defunción: "Don Valentín González Gómez, párroco de la Purísima Concepción, de Salamanca: Certifico que en el libro de difuntos que obra en este archivo de la suprimida Parroquia de San Blas, correspondiente al año 1773, y el folio 129, se encuentra una partida que, copiada dice como sigue: En la ciudad de Salamanca, a dieciséis días del mes de septiembre del año mil setecientos setenta y tres, murió Juan Gaspar Romero marido que fue de María Pérez, y se enterró en la iglesia parroquial de San Blas de esta ciudad. No testó por ser pobre. Recibió los Santos Sacramentos de Penitencia, comunión y Extremaunción, y en fe de ellos, como cura ecónomo. lo firmo ut supra. Don Antonio Martín García de Celis".

Antonio Romero, el hijo menor de Juan, a los 26 años se independiza del clan familiar rondeño y se presenta como primer espada en Sevilla en 1.789. Toreó en Madrid junto a Costillares. Murió joven, a los 38 años, cuando en Granada, el toro "Ollero" lo mató de dos cornadas.

Pedro Romero, segundo hijo varón de Juan, nació, como sus hermanos, en Ronda. Fue el más importante torero de todos los tiempos por su historia familiar, por su estilo, por su fama, por no haber sido jamás herido por los toros, por la cantidad de toros muertos en sus manos, por su maestría en la Escuela Taurina de Sevilla, por su teorías en las formas de torear, por su comportamiento personal, por sus triunfos, por tal cantidad de méritos que sería imposible enumerarlos en esta página. En Ronda, su ciudad, tiene dos monumentos dedicados a su memoria, uno en la Alameda del Tajo y otro en la Plaza de San Francisco, donde nació.