CRÓNICAS DE AYER

RESTAURACIÓN DEL CONVENTO DE SANTO DOMINGO (14-6-1.984)
 

          El día 14 de junio de 1.984, el corresponsal en Ronda de Radio Nacional de España, publicó cuatro informaciones de la actualidad rondeña, que transcribimos con la misma fecha. 

Días pasados (ver día 12 de junio de 1.984), informábamos a ustedes del estado ruinoso del Convento de Santo Domingo en Ronda. Hoy, nos llega una interesante información, procedente del Ayuntamiento: 

En el año 1.982, siendo Ministra de Cultura Soledad Becerril, se gestionó la restauración del Convento de Santo Domingo para el año 1.983, por valor de 20 millones de pesetas. La citada obra no pudo llevarse a cabo por una serie de trámites. (Ver crónica del 11 de febrero de 1.982) 

Con las últimas lluvias, se derrumbó otra parte del Convento, por lo que se ha activado la reconstrucción, con una adición económica al primer presupuesto de 9 millones de pesetas, que está pendiente de adjudicarse a un contratista. 

Como dato de más interés, en el Archivo de Simancas, se ha encontrado el plano con el que, los Reyes Católicos, mandaron construir el edifico; pues bien, parece ser, que las obras se llevarán a cabo basándose en el citado proyecto, cuya existencia se desconocía hasta hace poco tiempo. 

Casi 29 millones de pesetas, harán realidad, en el presente año, la recuperación de un monumento rondeño de vital importancia para la historia de Ronda.

(J. M. H.) 

            Este fue el comienzo de la restauración del Convento de Santo Domingo, hoy convertido en Palacio de Congresos. Después, hubo que realizar varios proyectos más, con sus correspondientes presupuestos, para continuar las obras.  

Lo decepcionante de la restauración, es la falta de rigor histórico en la finalización de los trabajos, que nada recuerdan al emblemático Convento de Dominicos. Sí sabemos, de la enorme cantidad de vestigios encontrados, como los múltiples enterramientos hallados, o las galerías que comunicaban algunas partes del edifico con la iglesia, que han sido quitados de en medio, sin dejar el menor rastro de lo que fue el convento religioso, hoy convertido en un conjunto arquitectónico municipal de varios usos, cuyas dependencias son más funcionales que históricas.