NUESTRO COMENTARIO

EL PUENTE DE RONDA A DEBATE PÚBLICIO

           Hace dos semanas les anunciábamos el corte del tráfico rodado por el Puente Nuevo de Ronda. La amenaza se ha cumplido. Ya no se puede circular sobre el emblemático monumento rondeño. El motivo es la reparación de una parte del mismo, que se encontraba en avanzado estado de deterioro por la falta de conservación de las canalizaciones que soltaban aguas a la estructura de puente, con el riesgo de que pudiera, con el tiempo, afectar a su integridad. 

             Se tardaron 42 años en la construcción el Puente Nuevo (entre 1.751 y 1.793). Por fin se pudieron comunicar las dos partes de Ronda, Ciudad y Mercadillo, que se encontraban separadas por la garganta del Tajo. Los rondeños transitaban con facilidad entre ambas partes, aunque no sin cierto recelo, porque el anterior puente, construido en 1.735, se derrumbó tras seis años en servicio, matando a medio centenar de personas. Aunque intervinieron varios arquitectos durante los 42 años de obra, fue el turolense José Martín de Aldehuela quien finalizó los trabajos, quedando inmortalizado en el actual mirador que lleva su nombre. 

         Han transcurrido 224 años desde que se inauguró el monumental símbolo que identifica a nuestra ciudad por el mundo. Durante esos mismos años, ha dado servicio ininterrumpido a los rondeños, de forma peatonal y con todo tipo de vehículos. Su resistencia ha sido asombrosa. Aquellos arquitectos que lo diseñaron, no solo tuvieron en cuenta su belleza arquitectónica, sino su consistencia, firmeza y fortaleza, con una visión de futuro admirable. Solo hay que recordar el paso sobre su pavimento de las pesadas vigas que hoy forman el único puente de la carretera de Ronda a San Pedro de Alcántara (allá por la década de los 80 del siglo pasado), entre otras pesadas cargas, a pesar de que el actual concejal socialista Delegado de Obras (según informa el Diario Ronda) dice que… “nunca ha tenido que soportar tanto tráfico rodado como el de los últimos 30 años, recordando que la alternativa de circulación que es la circunvalación tiene apenas dos décadas por lo que todo el tránsito rodado anterior ha sido soportado por el puente…” echando la culpa del deterioro al tráfico rodado, cuando dice: “algo que ha padecido el monumento y la infraestructura existente bajo el tablero”. Nosotros entendemos que eso es falso.

         No entendemos la justificación que hace este concejal sobre el estado del Puente, toda vez que la integridad de la estructura es intacta, y solo la falta de mantenimiento y cuidado de los servicios municipales, como las canalizaciones de agua, son la causa de la avería. Debería recordar este concejal, F. Márquez, es un servidor público “perecedero” y cualquier sandez puede molestar a la inteligencia de los rondeños, porque la inmensa mayoría de ciudadanos contribuyentes no somos ignorantes.

También hay que recordar que el padre del citado Delegado de Obras, Juan Márquez, fue un admirado y querido concejal de UCD en la primera Corporación democrática rondeña, justo cuando las pesadas vigas de la carretera de San Pedro de Alcántara cruzaron el Puente Nuevo camino de su actual destino, sin que el viaducto sufriera el mínimo deterioro. Nos preguntamos qué es lo que pretende con estas manifestaciones faltas de convicción.

         Nos tememos que el Diario SUR pueda llevar razón, cuando dice que “el corte de tráfico en el Puente Nuevo supone en la práctica un ensayo para el Ayuntamiento que trabaja en una estrategia de movilidad sostenible para el conjunto histórico, en el que se sitúa el monumento. Este plan incluye medidas que se han consensuado con distintos colectivos, pero aún no se ha hecho pública la que afectará al Puente, ya que la intención es reducir el tráfico que soporta, unos 11.000 vehículos al día. Hay vecinos que se oponen a un cierre parcial (podría ser paso para todo el mundo y a determinadas horas solo para residentes) mientras que no se habilite otra alternativa urbana de comunicación”.

         Si se pretende cortar el tráfico rodado por el Puente, antes deben construirse vías alternativas que no dificulten las comunicaciones entre ambas partes de Ronda (Ciudad y Mercadillo). Hasta que no se diseñen estas medidas “inteligentes” para no romper a nuestra población en dos, no se debe prohibir el paso de vehículos por este lugar. Los señores concejales deben pensar que, en caso de tomar esta medida, Ronda quedaría casi igual que en años anteriores a 1.793, cuando se inauguró el Puente.

         Por último, expresar nuestro descontento por las actuaciones de la Delegación de Obras del Ayuntamiento de Ronda. Llevamos demasiado tiempo soportando las lentas obras de algunas calles del centro de nuestra ciudad. A esto hay que sumar las del Puente Nuevo. En cualquier municipio que se valore, el tiempo de las obras que suponen un entorpecimiento para la población se limitan al mínimo, trabajando mañana, tarde y noche, si es necesario, durante los siete días de la semana, sobre todo, teniendo en cuenta que la economía de Ronda se basa en el turismo.

A nuestro descontento, sumamos nuestra protesta ante este Delegado de Obras, del que nos da la sensación que desprecia a los ciudadanos cuando no toma medidas que beneficien a los rondeños, o les insulta, como ha ocurrido en varias ocasiones.