NUESTRO COMENTARIO

GRANDIOSA MANIFESTACIÓN POR LAS CALLES DE RONDA

                  La desfachatez con que actúa el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Ronda es asombrosa. La arbitrariedad con que toma decisiones, de forma unilateral sin el consenso de los veintiún concejales de la Corporación, a su capricho y sin más razón que la suya, sin atender peticiones vecinales, asociaciones rondeñas y despreciando los intereses de los que dicen gobernar, dividiendo a los ciudadanos de una y otra parte del Puente Nuevo, discriminando a quienes tienen derecho a utilizar el paso por el vínculo de unión de ambos sociedades, ponen en duda la voluntad democrática de aquellos que confiaron su voto a la hora de elegir a los ediles rondeños. 

                   Ronda ha sido dividida y retrotraída a la sociedad de hace más de dos siglos, convirtiendo en un gueto a un sector de la ciudad, donde reside un respetable número de ciudadanos, que comienzan a vivir en un suburbio con personas marginadas, en una situación similar al “apartheid” sudafricano, consistente en lugares separados para los diferentes grupos raciales. Nunca podíamos pensar que la irónica distancia mental de los “ceporreros” con los rondeños, se podría convertir en realidad al dividir ambas sociedades por el derecho de paso por el Puente Nuevo, que deben dar una vuelta de varios kilómetros para hacer una simple gestión administrativa, comercial, sanitaria, o de tipo voluntario y privado, al restringir el paso por el eje principal: calle Armiñan. 

                   Se dice que en Ronda se puede ir andando a cualquier parte, que no hay distancias. Estos majaderos que opinan de esa manera, deben pensar en aquellos otros ciudadanos que no tienen aptitudes físicas para un desplazamiento a pie de varios kilómetros, o que tienen obligaciones por realizar luchando entre la distancia y el tiempo. La libertad para circular por el Puente Nuevo, en vehículos, a cualquier hora del día o de la noche, debe quedar al libre albedrío de todo ciudadano, según sus necesidades, antojos o caprichos. Imponer la separación y discriminar a las personas, dando un trato desigual a los colectivos afectados, por razón de su residencia, nos parece, como poco, una postura radical inconcebible en un estado de derecho.  

                   Si, por razones necesarias, convincentes y lógicas, las autoridades tuvieran que imponer  restricciones en la libre circulación, deben, antes de prohibir, tomar las medidas oportunas que mitiguen las dificultades creadas por esas decisiones. Eso sería gobernar con sentido común. Prohibir sin ofrecer alternativas, nos parece una imposición radical impropia de la sociedad democrática en la que creemos vivir. 

                   Los vecinos afectados, han constituido una plataforma para defender sus derechos y han propuesto al Ayuntamiento la realización de una consulta popular, pero dudamos que esta medida democrática sea contemplada por el Equipo de Gobierno, visto el modo en que toma decisiones, sobre todo por la concejal de tráfico (de Izquierda Unida) que aún estamos esperando que tome alguna medida positiva en  materia de circulación, para alabar en esta página sus responsabilidades; nada, hasta ahora, hemos sabido de acometer decisiones que mejoren la circulación en Ronda. 

                   Hemos observado la presencia policial (al menos un coche y dos agentes) en horas de restricción, lo que supone un gasto enorme para el erario público, solo para prohibir el paso a unos vehículos o dar paso a otros. Al parecer, como no es muy rentable para las arcas municipales, el Ayuntamiento de Ronda ha adjudicado a Soluciones Globales de Radiocomunicación, S.L.U. la instalación de cámaras de video en el Puente Nuevo, que, seguramente, servirían para denunciar al paso de vehículos no autorizados. 

                   Según el Diario Ronda, ya han empezado a multar a los conductores despistados, en la cuantía de 80 euros, aunque la sanción puede llegar a los 500 y retirada de puntos del carné de conducir. Si a la entrada en la calle Armiñan por la plaza de San Francisco no hay policías que desvíen el tráfico, no se preocupen, porque a la salida por el Puente Nuevo, en la plaza de España, lo están esperando. Pobres turistas que se ven guiados por un GPS por las calles de Ronda. Es la mejor manera de cuidar el turismo, principal fuente de ingresos en la economía rondeña.  

            La única vía alternativa para comunicar las dos partes de Ronda es la carretera de circunvalación, que, como decíamos, va siempre llena de coches; pero lo doloroso es el progresivo deterioro del firme. Esta carretera depende de la Junta de Andalucía. Cualquier parcheo, no es suficiente para dejar la vía en perfectas condiciones de circulación de vehículos y solo es un gasto más de cara a la galería.

            El 24 de diciembre pasado, se autorizó una manifestación en protesta por el corte al tráfico en el Puente Nuevo. Fue un éxito de público, con más de 1.500 manifestantes. Otra manifestación se autorizó para el pasado domingo, día 18 del presente mes, y el éxito fue aún mayor. Los rondeños, víctimas del capricho y la razón de unos dirigentes, se han manifestado con rabia, pero de forma educada y respetuosa, desde la Alameda hasta las puertas cerradas del Ayuntamiento, donde nadie del “tripartito gobernante” les esperaba para recibir sus reivindicaciones.

Más de tres mil personas, de un lado y otro de Ronda (Ciudad y Mercadillo unidas por el Puente Nuevo) pedían la suspensión del corte al tráfico del Puente.

Nos llama la atención que, viviendo en un estado democrático, algunos políticos que alcanzaron el poder con los votos del pueblo, gobiernen de espaldas al mismo, hagan caso omiso a sus peticiones y no den la cara para recibir a quienes les pusieron en sus cargos políticos. Si esto es la democracia que cacarean, están en un error, porque les pasaremos factura antes o después; a estos personajes y a los partidos en que militan y amparan en sus decisiones dictatoriales. No queremos recordar el paso por el Juzgado de algunos de ellos, por presuntos delitos derivados de sus poderes.

Los organizadores de la manifestación, han contado alrededor de 6.000 personas. La policía ha estimado que había 3.000 asistentes. Ronda tiene una población de 34.000 habitantes; lo que supone que se ha manifestado el 10 por ciento de todos sus habitantes, incluidos niños, ancianos, impedidos y otros por diferentes motivos. Un 10 por ciento de rondeños en la calle para reivindicar sus derechos, debería escucharse el clamor popular, pero la necedad de quienes han tenido que formar un tripartito (PSOE, PA e IU) porque ninguno había ganado las elecciones y llegar al poder mediante una moción de censura al partido más votado, para actuar en la forma que lo están haciendo, nos ponemos a temblar al ver la clase de personas que ocupan las poltronas que pagamos todos los rondeños.

         Somos hombres de poca fe, por lo que entendemos que el Equipo de Gobierno (PSOE, IU y PA) seguirá haciendo caso omiso a las reivindicaciones del pueblo de Ronda, porque ni las dos anteriores manifestaciones, ni las peticiones de la plataforma, ni los ruego de múltiples personas en los Plenos corporativos, han sido escuchados por este grupo de políticos pueblerinos, que se considera estar en total posesión de la verdad, incluido el “caso boda” donde ha tenido que intervenir la Justicia, por un presunto delito de prevaricación. Con esos criterios, dirigen los destinos de Ronda en la forma que estamos contemplando desde que se hicieron con el poder mediante una moción de censura, que solo traía como objetivo lo que estamos viendo en nuestra ciudad: entre otros desatinos, dividir a la ciudad sin haber planificado una alternativa, que es lo que el pueblo solicita.